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La primera sesión psicológica con Dios

La historia del jardín del Edén, la serpiente hablante y el fruto prohibido no es una historia sobre el error o el pecado humano, sino que es el resultado inevitable del deseo humano de conocimiento e inmortalidad y su incapacidad de reconocer sus propios errores.

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Introducción

Lectura bíblica
Génesis 3:1-9

En la historia del Jardín del Edén, Adán y Eva desobedecen a Dios y comen del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Por la preocupación de que ellos también puedan comer del árbol de la vida y así ganar la inmortalidad y convertirse efectivamente en dioses, Yehováh oculta el árbol y los expulsa del jardín y les sentencia una vida llena de dolor y sufrimiento (Gn 2-3).

Como muchos escolares han propuesto, los primeros diez capítulos de la Biblia pueden ser históricamente debatidos. Estos debates surgen por falta de evidencia arqueológica, por el estrecho paralelismo con las historias de la creación de las antiguas civilizaciones y por los crecientes descubrimientos de la ciencia y su interpretación sobre la datación de la tierra y la historia primitiva.

A pesar de que estos argumentos son recientes, los intérpretes judíos de antaño fueron precavidos en explicar que la Torah no es un libro de historia, sino uno de enseñanzas, aunque basado en relatos históricos.

Ahora bien, qué tan veraz o literal podamos concluir que son los relatos bíblicos en cuanto a su historicidad es un tema personal y evolutivo. Por ejemplo, decenas de escolares bíblicos y religiosos han optado por creer que  muchas narrativas del Pentateuco son nada más que ficción, como por ejemplo la historia de las plagas de Egipto, la partición del Yam Suf, la historia del diluvio y especialmente ésta, la historia de una serpiente hablante que persuadió a los hombres a comer del fruto prohibido. Por otro lado, otros como yo, a pesar de ser un poco escéptico al hiper literalismo de estas narrativas puedo creer que estas narrativas se basan en hechos reales pero por sobre todo, ya sea que seamos más radicales o selectivos al texto bíblico, existe un consenso de que las historias bíblicas, especialmente las que se encuentra en los primeros capítulos del Génesis, son enseñanzas, no hechos que pretenden comprobar la existencia de Dios o de la historia primitiva humana.

א  וְהַנָּחָשׁ, הָיָה עָרוּם, מִכֹּל חַיַּת הַשָּׂדֶה, אֲשֶׁר עָשָׂה יְהוָה אֱלֹהִים; וַיֹּאמֶר, אֶל-הָאִשָּׁה, אַף כִּי-אָמַר אֱלֹהִים, לֹא תֹאכְלוּ מִכֹּל עֵץ הַגָּן 
ב  וַתֹּאמֶר הָאִשָּׁה, אֶל-הַנָּחָשׁ:  מִפְּרִי עֵץ-הַגָּן, נֹאכֵל 
ג  וּמִפְּרִי הָעֵץ, אֲשֶׁר בְּתוֹךְ-הַגָּן--אָמַר אֱלֹהִים לֹא תֹאכְלוּ מִמֶּנּוּ, וְלֹא תִגְּעוּ בּוֹ:  פֶּן-תְּמֻתוּן 
ד  וַיֹּאמֶר הַנָּחָשׁ, אֶל-הָאִשָּׁה:  לֹא-מוֹת, תְּמֻתוּן 
ה  כִּי, יֹדֵעַ אֱלֹהִים, כִּי בְּיוֹם אֲכָלְכֶם מִמֶּנּוּ, וְנִפְקְחוּ עֵינֵיכֶם; וִהְיִיתֶם, כֵּאלֹהִים, יֹדְעֵי, טוֹב וָרָע 
ו  וַתֵּרֶא הָאִשָּׁה כִּי טוֹב הָעֵץ לְמַאֲכָל וְכִי תַאֲוָה-הוּא לָעֵינַיִם, וְנֶחְמָד הָעֵץ לְהַשְׂכִּיל, וַתִּקַּח מִפִּרְיוֹ, וַתֹּאכַל; וַתִּתֵּן גַּם-לְאִישָׁהּ עִמָּהּ, וַיֹּאכַל 
ז  וַתִּפָּקַחְנָה, עֵינֵי שְׁנֵיהֶם, וַיֵּדְעוּ, כִּי עֵירֻמִּם הֵם; וַיִּתְפְּרוּ עֲלֵה תְאֵנָה, וַיַּעֲשׂוּ לָהֶם חֲגֹרֹת 
ח  וַיִּשְׁמְעוּ אֶת-קוֹל יְהוָה אֱלֹהִים, מִתְהַלֵּךְ בַּגָּן--לְרוּחַ הַיּוֹם; וַיִּתְחַבֵּא הָאָדָם וְאִשְׁתּוֹ, מִפְּנֵי יְהוָה אֱלֹהִים, בְּתוֹךְ, עֵץ הַגָּן  
ט  וַיִּקְרָא יְהוָה אֱלֹהִים, אֶל-הָאָדָם; וַיֹּאמֶר לוֹ, אַיֶּכָּה

י  וַיֹּאמֶר, אֶת-קֹלְךָ שָׁמַעְתִּי בַּגָּן; וָאִירָא כִּי-עֵירֹם אָנֹכִי, וָאֵחָבֵא 
יא  וַיֹּאמֶר--מִי הִגִּיד לְךָ, כִּי עֵירֹם אָתָּה; הֲמִן-הָעֵץ, אֲשֶׁר צִוִּיתִיךָ לְבִלְתִּי אֲכָל-מִמֶּנּוּ--אָכָלְתָּ

Pero la serpiente salió astuta, más que todos los animales del campo que Yehováh Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Y oyeron la voz de Yehováh Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Yehováh Dios entre los árboles del huerto. 9 Mas Yehováh Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?

Basado en el enfoque previamente introducido cabe recalcar que al explayar esta historia, tengo un objetivo principal en mente el cuál es enseñar a los lectores que Génesis 3 no se trata de un hecho histórico como por ejemplo explicar “la caída del hombre” ni el “pecado original” (dos conceptos teológicos que no son particularmente judíos, pero hay textos judíos del Segundo Templo que leen Génesis 2–3 de manera comparable), sino que según este enfoque, la Biblia quiere enseñar comportamientos inapropiados incrustados en nuestra naturaleza humana, pero que con un buen conocimiento de ellos seremos capaces de revertir y dominar, por lo contrario, el desconocimiento del comportamiento natural humano y la incapacidad de comprender que todo lo que ocurre es orquestado por Dios, nos puede llevar al resultado de esta historia, una ideología infantil sobre la vida idílica en el Jardín del Edén, la creencia en el mal (representado por una serpiente) que obstruye los planes divinos que nos llevan al pecado y finalmente a apartarnos de Dios.

Descripciones incoherentes

Existen muchos ejemplos que pueden resaltarse para ilustrar como al menos los primeros 6 capítulos del Génesis son incoherentes, por ejemplo:

  • El contraste de la creación de la mujer entre el capítulo 1 y 2

  • El hecho de que Adán realmente haya nombrado a todos los animales del planeta tierra cuando hoy siguen apareciendo nuevas especies.

  • El misterioso origen de las esposas de Caín y Seth.

  • Las personas que perseguirían a Caín por su asesinato cuando según la Biblia no habían más personas que él y sus padres. Pues todos los humanos descendieron de Eva.

  • El sacrificio que presentaría Abel cuando supuestamente no habían sacrificios de animales porque la Torah enseña que no comían carne.

  • El arrepentimiento de Dios de haber creado al hombre cuando la misma Biblia dice que Dios no se arrepiente.

  • Finalmente, aunque no cronológicamente, la historia del Jardín del Edén y la expulsión del mismo.


Con estos ejemplos no pretendo convencer a los lectores que la Biblia o al menos estos primeros capítulos del Génesis son erróneos o históricamente inciertos, personalmente creo que se basan en hechos reales aunque no nesesariamente hiper literales, como ya lo he mencionado, pero pretendo enfatizar que estas historias deben ser analizadas con el objetivo de extraer sus enseñanzas ¿Qué es lo que Dios pretendía que aprendiéramos de estas palabras? En otras palabras, si Dios realmente inspiro la redacción de la Torah, y de todas las enseñanzas o historietas que pueden haber en ella, Dios quiso abrir las páginas de este libro con estas extrañas narrativas ¿Cuál sería su intención o motivación? o ¿Qué importancia tendrían para que sean las primeras enseñanzas de Dios hacia la humanidad?

Cuatro lecciones de la historia del Jardín del Edén

Lección 1: De animales a humanos

Adán al principio de la historia es una נֶפֶשׁ חַיָּה “criatura viviente” (2:7), al igual que los animales que luego supuestamente nombra (2:19). Como criatura viviente, Adán existe en un estado de niño, sin el conocimiento para discernir entre el bien y el mal, y la prohibición de Yehováh de comer del árbol del conocimiento sirve para ilustrar este estado (2:17).Además, los hombres junto con los animales son nada más que herbívoros recolectores, no trabajaban la tierra.

Eva, se da a entender por el primer capítulo de la Biblia, que es la creación por excelencia de Dios, la culminación de la creación antes de la institución del Shabbat. Al mismo tiempo, ella es un caso atípico, porque en lugar de ser “formada del suelo” como Adán y el resto del reino animal (2:7, 19), Eva es creada a partir del costado de Adán, un hombre existente (2:21). –22). Los comentaristas bíblicos han propuesto por milenios que esta historia pretende ilustrar la igualdad de género, además de enfatizar que Eva no fue una pareja que Adán encontró en el reino animal (cuando Adán los nombraba) sino que fue creada para él y de él, es decir son uno solo. Por estas descripciones, ella, la ayuda idónea del hombre, siendo esta descripción un sinónimo de Dios de acuerdo a numerosos pasajes bíblicos y no denigrante como algunos interpretan, puede funcionar como la heroína de la historia, posiblemente esto explica por qué las niñas maduran más rápido que los varones. Ella es quien conduce a la humanidad a la siguiente etapa de su existencia, es decir, igualadas a YHVH, como homo sapiens sapiens “conocedoras del bien y del mal” (3:5, 22).

Lección 2: Como Dios

​En el jardín, la serpiente convence a Eva de comer del árbol del conocimiento apelando no a su apetito por la comida, sino a su deseo de igualarse a Dios. Contradiciendo la advertencia de Yehováh de la condenación de muerte para los humanos si comen del árbol (2:17), la serpiente le dice a Eva:

(Las siguientes observancias han llevado a respetados sabios judíos a creer en la evolución y sus derivados, aunque no con una selección al azar sino determinada por Dios. Este enfoque de hecho serviría para fomentar que la Biblia si enseña a favor de la Evolución, miles de años antes que fuera propuesta por científicos contemporáneos.)

ד  וַיֹּאמֶר הַנָּחָשׁ, אֶל-הָאִשָּׁה:  לֹא-מוֹת, תְּמֻתוּן 
ה  כִּי, יֹדֵעַ אֱלֹהִים, כִּי בְּיוֹם אֲכָלְכֶם מִמֶּנּוּ, וְנִפְקְחוּ עֵינֵיכֶם; וִהְיִיתֶם, כֵּאלֹהִים, יֹדְעֵי, טוֹב וָרָע 

Génesis 3:5 “No serás condenado a muerte. Porque sabe Dios que el día que comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses conocedores del bien y del mal.

Aunque comúnmente la serpiente es percibida como engañosa, los siguientes versos confirman que ésta decía lo correcto. El conocimiento, lejos de provocar la “caída” de la humanidad, elevaría a los humanos de ser meramente una especie de animal (criaturas vivientes) a ser conocedoras del bien y el mal, es decir dejar atrás la niñez y convertirse en un adulto jurídicamente competente, responsable de sus actos igualados a Dios.

Así Moisés lo explica recordando a los israelitas sobre su desobediencia en el desierto:

לט  וְטַפְּכֶם אֲשֶׁר אֲמַרְתֶּם לָבַז יִהְיֶה, וּבְנֵיכֶם אֲשֶׁר לֹא-יָדְעוּ הַיּוֹם טוֹב וָרָע--הֵמָּה, יָבֹאוּ שָׁמָּה; וְלָהֶם אֶתְּנֶנָּה, וְהֵם יִירָשׁוּהָ 

Deut 1:39 Y vuestros niños de los cuales dijisteis que serían por presa, y vuestros hijos que no saben hoy el bien [y] el mal , ellos vendrán allá, y a ellos se la daré, y ellos la poseerán (ver también Números 14:29–31).

Los niños, menores de 20 años según la Torah, son ignorantes e inocentes, (esto es cuestionable hoy en día) y por lo tanto no son castigados; no obstante, los adultos, que tenían capacidad de razonar, están condenados a morir en el desierto.

Del mismo modo, en la práctica, Adan y Eva no deberían haber sido castigados, ellos eran innocentes. No obstante, esta narrativa enseñaría que las decisiones y nuestras acciones, aunque a veces involuntarias, contraen consecuencias. Así, estos castigos pretendían marcar el inicio de una nueva etapa para Adán y Eva como seres humanos razonables. 

Por otro lado, la necesidad de expulsar a los hombres del Jardín parece no estar vinculada con la desobediencia sino con la preocupación de que algún día los humano coman del árbol de la vida y adquieran otra característica de Dios convirtiéndose en inmortales.

Estas narrativas como hechos históricos indican que Indiana Jones tenía la razón y en algún lugar por ahí, quizás en las cuevas de Edom, esté escondido el "Árbol de la Vida". No obstante, estas narrativas como enseñanzas nos pretenden enseñar el instinto humano que los hombres adquirieron después de hacerse conocedores del Bien y del Mal. Es decir, con este conocimiento, los hombres ahora vivirían en busca de la inmortalidad y con el instinto de superación.

El escondite del árbol de la vida, junto a la descripción de ángeles con espadas a su guarda sería una enseñanza de que tal objetivo era y es imposible,  incluso de llegar a "encontrar este estado", que según mi parecer es el imperialismo, la dictadura y lo que llevo a los primeros hombres a divinizar a sus gobernantes, el fin del hombre es la muerte.

En síntesis, Dios nos hizo a su imagen y nos igualamos a Él al tener conocimiento del bien y del mal, pero jamás seremos inmortales. Somo como Dios pero no seremos Dios.

Lección 3: Todo estaba en control de Dios

A pesar de que la historia del huerto puede parecer un caos, como si Adán y Eva entorpecieron los planes de Dios, al final aprendemos que todo fue perfectamente orquestado por Dios, por ejemplo:

  • Dios crea un jardín o huerto con toda clase de arboles frutales 

  • Dios crea y pone en medio del jardín dos arboles, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal

  • Luego pone al hombre en el jardín y les dice "de ese árbol no comerás" (la Biblia relata que ese fruto era más codiciable que cualquier otro a los ojos)

  • En el huerto que Dios diseño estaba la serpiente, que según la Biblia, Dios hizo más astuta o inteligente que cualquier otro animal del campo.

  • Los hombres, la serpiente y el árbol con el fruto prohibido se encuentran todos juntos y Adán y Eva desobedecen a Dios.


Si Dios no quería que esto sucediera ¿Por qué Dios creó un árbol con dicho conocimiento y lo puso en el jardín junto al hombre? ¿Por qué mejor no crear este árbol o bien esconderlo como lo hizo con el árbol de la vida luego en la misma historia? 
Si la serpiente entorpeció los planes de Dios ¿Por qué el capítulo 1 enseña que todos los animales que Dios creó fueron buenos (tovim)? también, Si Dios diseñó el Jardín del Eden ¿Por qué puso a la serpiente allí cuando en la misma narrativa se describe como la especie más astuta?

Finalmente, si Dios no quería que esto sucediera ¿Qué sentido tendría la Torah, el pacto de Dios, si como humanidad no supiéramos diferenciar entre lo bueno y lo malo?

En conclusión, para que la Torah de YHVH pudiera ser revelada y ésta sea una guía para el hombre, Adán y Eva tenían que adquirir este conocimiento.

Lección 4: ¿De quién es la culpa?

La respuesta de los hombres a Dios demuestra un comportamiento indudable de nuestra naturaleza humana, nuestra incapacidad de reconocer nuestros errores y la necesidad de culpar a otros.

ט  וַיִּקְרָא יְהוָה אֱלֹהִים, אֶל-הָאָדָם; וַיֹּאמֶר לוֹ, אַיֶּכָּה 
י  וַיֹּאמֶר, אֶת-קֹלְךָ שָׁמַעְתִּי בַּגָּן; וָאִירָא כִּי-עֵירֹם אָנֹכִי, וָאֵחָבֵא 
יא  וַיֹּאמֶר--מִי הִגִּיד לְךָ, כִּי עֵירֹם אָתָּה; הֲמִן-הָעֵץ, אֲשֶׁר צִוִּיתִיךָ לְבִלְתִּי אֲכָל-מִמֶּנּוּ--אָכָלְתָּ 
יב  וַיֹּאמֶר, הָאָדָם:  הָאִשָּׁה אֲשֶׁר נָתַתָּה עִמָּדִי, הִוא נָתְנָה-לִּי מִן-הָעֵץ וָאֹכֵל

Gén 3:9 Mas Yehováh Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses? 12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí

Aunque el texto infiere que el dialogo entre Dios y el hombre era común, la primera conversación entre Dios y el hombre registrada en la Biblia demuestra la artimaña del hombre por culpar a otras personas, incluso cuando éste se dirige a Dios, en este caso la culpable fue la mujer que estaba a su lado.

​יג  וַיֹּאמֶר יְהוָה אֱלֹהִים לָאִשָּׁה, מַה-זֹּאת עָשִׂית; וַתֹּאמֶר, הָאִשָּׁה, הַנָּחָשׁ הִשִּׁיאַנִי, וָאֹכֵל

13 Entonces Yehováh Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

De igual manera, la mujer se justifica y culpa a la serpiente por haberla inducido a desobedecer el mandato de Dios.

¿Cuáles fueron las preguntas de Dios?
Cunado Dios le pregunta a Adán si había comido del fruto que Él le dijo que no comiera, la respuesta debía haber sido "sí", yo comí del fruto, y quizás haber dicho lo siento ¿Cómo puedo corregir este error? Luego Dios le pregunta a la mujer ¿Qué has hecho? Su respuesta tenía que haber sido parecida, "comí del fruto prohibido, lo siento". Pero ambos, en vez de reconocer sus errores, se justifican culpando a los demás.

Muchos comentaristas bíblicos han intentado encubrir esta falta por la ambigüedad del texto insinuando que efectivamente Adán y Eva no tuvieron culpa. Pero David Kimhi, el rabino y comentarista medieval conocido como Radak, ofrece una explicación radical pero bastante acorde con el desarrollo de la historia:

Radak sobre Genesis 3:12:1ויאמר...האשה אשר נתת עמדי, el quiso decir que "Tu Dios eres la causa de mi pecado, viendo que Tu me diste tal mujer que me indujo a comer del árbol"

Najmanides también explica lo siguiente:

Rambán sobre Génesis 3:12:1
LA MUJER QUE ME DISTE PARA QUE ESTÉ CONMIGO. El sentido de esto es decir: “La mujer que Vuestra Señoría misma me dio por ayuda, me dio del árbol, y pensé que todo lo que me dice es una ayuda y beneficio para mí”. Es por eso que Él dijo cuando impuso su castigo: "Porque has escuchado la voz de tu esposa, es decir, no debiste transgredir Mi mandamiento a causa de su consejo”. Nuestros rabinos han llamado a Adán “desagradecido” por esta observación. Con esto quieren explicar que el sentido de su respuesta fue: “Tú me causaste este tropiezo porque me diste una mujer como ayuda, y ella me aconsejó que hiciera el mal. .”


Teniendo presente que efectivamente todo estaba en los planes de Dios pese a que esto trajo graves consecuencias a la humanidad, estos comentaristas junto con Adán y Eva estaban en lo cierto, Dios puso todas las cosas en su lugar y fue Él, el causante de todo lo sucedido. Por lo tanto Dios si fue culpable. YHVH fue el causante de todo. (Ver Isaías 41:2, 45:5). Pero aparte de enseñar que Dios tiene todo en control, esta narrativa también enseña sobre nuestro "libre albedrío". Como humanos tenemos responsabilidades y consecuencias de nuestras acciones.

Reflexión del autor

Como observante en la Torah, sus enseñanzas son fundamentales para mi vida, desde los principios que hay en los mandamientos de la Ley, como en estas narrativas ambiguas o confusas que se encuentran a lo largo de ella. Cada año, al releer el libro de la Torah y la Biblia en general, encuentro enseñanzas nuevas o algunas que de hecho voy olvidando o en un principio no vi tan relevantes, sin embargo, ésta que refleja nuestro afán por culpar a los demás o ese reflejo inmediato de nuestro instinto por justificarse y no tomar responsabilidad de nuestras acciones es una que creo que jamás debe ser ignorada. Si se encuentra en las primera páginas de la Biblia, creo que es por algo.

Como humanos lo primero que hacemos ante cualquier adversidad es encontrar al culpable, ya sea en un accidente de tráfico o especialmente cuando dañamos a otras personas. En algunos casos, como en casos legales, encontrar al culpable es lo necesario y correcto. Sin embargo, cuando se trata de un daño emocional o de situaciones donde todos los involucrados podrían aprender o mejorarse,  justificarnos y culpar a otros es negar responsabilidad y esta actitud no resuelve los problemas.

En cuanto a nuestra relación con Dios y lo que concierne con la Biblia, justificarse y culpar a otros es incluso desafiante ante la voluntad de Dios, puesto que nuestra respuesta nos puede llevar a ser desagradecidos con Dios (como el caso de Adán) por lo que sea que el trae a nuestras vidas, paz o adversidades. Por otro lado, la ignorancia de principios bíblicos como:

  • "Que todo proviene de Dios y que Dios nos hizo personas con dominio propio y responsables de nuestras acciones"

lleva a muchas personas a suplir ese vacío con la "justificación" creando escenarios irreales en la imaginación o (desde una perspectiva religiosa) creando intermediarios que pagan por sus pecados o sosteniendo la creencia en demonios o fuerzas malignas que causan el mal o inducen a las personas a hacer el mal.

Cualquiera de estas vías o creencias, aparte de ser contradictorias a la Biblia Hebrea, motivan a las personas a no preocuparse de su conducta y culpar del mal que muchas veces nosotros  mismo causamos al diablo o algún otro ser mitológico.

En síntesis, cuando en nuestra mente buscamos algo a que echarle la culpa cuando nosotros fallamos, justificamos nuestras faltas y archivamos el problema para que éste no nos perturbe, dejando así situaciones inconclusas en nuestras vidas, que quizás por algún tiempo nos dan tranquilidad, pero tarde o temprano reaparecerán y será mucho mas difícil poder solucionarlas.

Esto se debe a que para reconocer que ciertamente hemos fallado tenemos que sacar un montón de mentiras apiladas del cuál nos habíamos convencido y reconocer "nuestra culpa", algo que requiere mucho esfuerzo porque va en contra de nuestra naturaleza humana. Además, aparte de reconocer nuestra culpa y pedir perdón a los que hemos dañado y a nosotros mismos, el hábito de culpar a otros y crear justificaciones que se sostienen en irrealidades  e ideologías infantiles, a la larga moldean nuestros pensamientos y construyen nuestra base de "lo razonable" y nuestra conceptuación de lo que es ético o moralmente correcto. Por consiguiente, cuando queremos enfrentar estas ataduras que cargamos del pasado, no solo luchamos con nuestro ego, sino nuestras propias ideologías erradas que nos enceguecen y no nos permiten aprender y ver con claridad la solución.

Concluyo diciendo que quizás por esto la historia del Génesis no niega la culpa o protagonismo que tuvo Dios en las fallas y acontecimientos que ocurrieron en la famosa historia que algunos titulan "la caída del hombre". Al involucrar a Dios en la historia y hacernos ver que El también es causante y participe del mal que nos puede suceder, esto puede reducir el daño emocional que nos hace el sentimiento de culpa, en cambio Dios quiere que nos enfoquemos en cómo remendar nuestras acciones, o dicho en una mejor pregunta, quien sea que haya sido el culpable ¿Por qué Dios permitió que esto pasara? ¿Qué debo aprender de esta situación y cómo puedo corregir lo que ya ha sido dañado?

El libro de proverbios en el capítulo 3 enseña que la Torah es (simbólicamente) el árbol de la vida que en la historia del Génesis había sido ocultado. Desde la perspectiva bíblica creo que lo que el rey Salomón quiso enseñar,  es que aunque comamos del fruto prohibido, no se trata del error, de la serpiente o quién fue o no el culpable, sino de reconocer que la sabiduría que emana de Dios, la Torah, es la solución. Las enseñanzas y principios éticos que se encuentran en la Ley que Dios entregó a los israelitas es la que puede reconstruir nuestras ideologías y darnos las fortaleza de vencer el mal para finalmente recuperar ese estado de cercanía con Dios como idealmente era un Bereshit.

 Gén 4:7Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

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